¡SE SOSTENIBLE!

Ropa Sostenible, Consumo Responsable,

Nos pasamos dos tercios de nuestra vida consumiendo. Desde que nos despertamos por la mañana hasta que nos volvemos a acostar por la noche estamos consumiendo. Consumiendo luz, consumiendo agua, consumiendo productos o consumiendo servicios. Pero… ¿Somos conscientes de lo que nuestros consumos generan? Es decir, ¿consumimos de forma responsable? o ¿Somos sostenibles?

Ser un consumidor responsable es mucho más que una moda. El consumo responsable es una alternativa a la idea de consumo masivo basada, principalmente, en adquirir productos sostenibles que aporten un valor al medio ambiente y a la humanidad.

Para ser una persona sostenible lo primero que tenemos que entender es que esto significa que debemos cubrir nuestras necesidades del presente sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras para cubrir las suyas. De este modo garantizaremos el equilibrio entre el crecimiento económico, el cuidado del medio ambiente y el bienestar social ¡Sin poner en peligro los recursos del mañana!

La naturaleza nos regala todo aquello que necesitamos, pero nuestro concepto de consumismo genera pautas de consumo y producción insostenibles. Y es que, no nos damos cuenta de que nuestros recursos naturales son limitados y que los consumimos a un ritmo más acelerado del que necesita la tierra para volver a generarlos.

El impacto medioambiental de nuestra forma de vida actual recae directamente sobre todo el planeta y afecta al futuro de próximas generaciones; es nuestra huella ecológica. En nuestras manos está el fomentar unos hábitos de vida y consumo ambiental, económico y socialmente sostenibles.

Además, el consumo responsable nos aporta muchas ventajas que, quizás, la idea de consumo masivo no nos deja ver. ¡Vamos a beneficiarnos de ellas haciendo un mundo más ecológico y justo!

Ventajas Sociales

Porque los primeros beneficiarios de un mundo sostenible somos los seres humanos. El consumo responsable significa velar por los derechos de las personas más susceptibles (por ejemplo las del sector textil) de ser explotadas; como los habitantes de pueblos indígenas, las mujeres o los niños…

En definitiva, respeta los derechos del trabajador y se asegura de que este reciba una remuneración justa por su labor, independientemente de su raza, sexo o etnia. De esta manera se colabora en la eliminación de problemas sociales graves como el trabajo infantil o el trabajo esclavo de los más desfavorecidos.

Ventajas Medioambientales

Un consumo responsable va ligado a adquirir productos que no dañan el medio ambiente, biodegradables y ecológicos. Y así debe figurar en su etiqueta. Por ejemplo, una prenda de ropa con una bio-etiqueta nos está garantizando que su producción, envalaje y transporte no deterioran nuestro entorno.

Esto además, influye en nuestra huella ecológica disminuyéndola, ya que aminora la cantidad de terreno necesario para obtener materias primas y desechar los desperdicios. Si seguimos con el ritmo de vida actual y el consumo al que estamos acostumbrados, nos harían falta dos planetas en menso de 50 años.

Por lo tanto, la sostenibilidad no es un capricho de una panda de activistas… ¡La sostenibilidad es una necesidad! Y para ello tenemos multitud de opciones de consumo responsable para cuidar de nuestro entorno y reducir la huella ecológica sin que nuestro nivel de vida se resienta.

Ventajas Económicas

Aunque tendemos a pensar lo contrario, lo cierto es que el consumo responsable nos supone una importante fuente de ahorro ya que no solo hablamos del coste de una prenda, producto o servicio, sino del uso de energía que estos implican.

Un ejemplo claro es el consumo de energía en el hogar. Puedes ahorrar una buena cantidad de dinero al año usando electrodomésticos de bajo consumo, así como temporizadores o limitadores para incrementar el ahorro.

Debemos de deshacernos de la vieja idea de que los productos sostenibles cuestan más dinero que los convencionales. Es el caso de la ropa eco-friendly. Por ejemplo, las prendas hechas a partir de tejidos orgánicos son de mayor calidad y mucho más duraderas, por lo tanto nuestra inversión en ropa será mucho menor. Además, las marcas sostenibles producen pocos modelos de cada unidad, de esta manera vestirás prendas casi exclusivas.

En resumen; Cada acto de consumo cuenta. Cada vez que adquirimos una prenda estamos decidiendo o apoyando con nuestro dinero un trabajo, un sistema económico o un sistema social. Cada compra tiene unas consecuencias y en nosotros está que estas sean positivas o negativas.

Y no lo olvidemos…¡Somos lo que consumimos!

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