Incendios en Australia. El planeta grita y no le estamos escuchando

Bosque ardiendo por los incendios en Australia

No somos quién para escribir otro artículo contando los últimos avances de los incendios en Australia. Nuestro propósito con este post es ahondar en algo aún más preocupante si cabe.

Podríamos contarte cómo crece el número de muertos o el de personas sin hogar en nuestras antípodas. Incluso podríamos narrarte algunas de las decenas de historias que estos días nos parten el corazón.

Como la de esos cientos de especies únicas que comienzan a peligrar, las poblaciones enteras de koalas que no logran escapar de las llamas, o los canguros que, más veloces, sí lo consiguen, pero ven desvanecerse su hábitat para siempre.

Incluso podríamos criticar a los colonos británicos por traer camellos a Australia —malditos camellos—. Estos jorobados están destrozando asentamientos, bebiéndose el poco agua que queda, o emitiendo gas metano con efecto invernadero —lo que nos faltaba—.

Podríamos hablarte de todo ello, sí, es verdad. Sin embargo, no te aportaríamos nada nuevo, nada más veraz o actualizado que lo que lees a diario en la prensa.

Lo que sí nos sentimos en la obligación de hacer es lo siguiente. ¡Escúchanos!

Necesitamos llamar tu atención sobre algunas cuestiones que estás pasando por alto:

  1. ¿Por qué esta temporada sí nos llama la atención algo a lo que Australia nos tiene acostumbrados desde hace años?
  2. ¿Qué está ocurriendo realmente?
  3. ¿Cómo se ha llegado a esta situación?

La respuesta a todas estas preguntas es la misma: el cambio climático.

¿Crees que estamos magnificando el problema? ¿Crees que no está justificada la alarma?

Sigue leyendo y luego si quieres lo comentamos.

Koalas de Australia

La “tradicional” temporada de incendios en Australia

Hemos acuñado el término. Cada año, al llegar el mes de septiembre comienza “La temporada de incendios en Australia”. Podríamos decir que ya forma parte de su cultura y tradición.

Durante esos meses nuestras redes se llenan de imágenes impactantes que bien podrían ser las del año anterior o las del próximo verano en esta parte del mundo. Fotos casi idénticas que cada vez llaman menos nuestra atención.

No me extrañaría que el imán que luces en tu nevera presumiendo de tu viaje a Australia contuviera como enseña del país un canguro, un koala y el contorno de las llamas.

Perdona, no pretendo bromear sobre algo tan dramático. Aunque en cierto modo refleja la lamentable situación.

Según nos informan los expertos, es verdad que en Australia los incendios forestales son parte natural de su ciclo climático estival. Los aborígenes australianos nos lo confirman. Ellos aprovechan la quema forestal para ganar terrenos y limpiar las selvas. Es parte de sus costumbres.

Sin embargo, este año se han superado todas las previsiones. Se ha producido una situación excepcional de extrema gravedad.

<<¿Por qué>>

Sigue con nosotros el rastro de las pistas.

Canguros sedientos por la sequía de Australia

Siguiendo el rastro de las pistas clave

En 2019, en Australia, se han producido dos récords históricos. Son los indicios más claros:

  • Ha sido el segundo año más seco desde que existen registros de medida.
  • Las temperaturas han roto su máximo en dos ocasiones llegando a marcar 40,9 grados de media en todo el país y 41,9 grados al día siguiente.

La unión de estos dos factores ha generado la combinación perfecta.

Lo más preocupante de los incendios en Australia, según los expertos, es que lo peor puede estar aún por llegar. El verano en este país ha comenzado hace menos de un mes. Otros años los peores incendios se producen en los meses de enero y febrero.

<<De acuerdo, pero esto puede ser algo excepcional que no se vuelva a repetir, ¿no es así?>>

No es así.

El planeta nos avisa, ¡escúchalo!

El argumento al que nos sujetamos de forma habitual para no creer en el cambio climático es ese precisamente: <<Eso no son más que cambios puntuales de temperatura o sequías inusuales que no tienen por qué repetirse>>

Por desgracia, eso no es cierto.

Antes, condiciones climáticas como las que se están produciendo esta temporada en Australia, tardaban mucho tiempo en volverse a repetir.
Ahora, sin embargo, se producen de forma cada vez más habitual.

El planeta nos está avisando y no queremos escucharlo.

Espera, deja que te cuente una pequeña historia. Creo que no hay mejor forma de explicártelo:

Una mañana tu hijo se levanta con mala cara. Ese día tiene piscina.

Sabes que no le gusta la natación así que piensas que solo es una excusa para saltarse su clase semanal.

<<Vamos Leo, ya verás como te diviertes. Además, sabes que aprender a nadar es muy bueno para ti. >>

<<Pronto llegará el verano. Si nadas bien podrás ir a la piscina con tus primos. Podrás dar saltos en la parte que más cubre, e incluso tirarte de cabeza y bucear. ¿No sería genial?>>

Sin embargo, comienzas a sospechar que hay algo más que un pretexto así que, por si acaso, le pones el termómetro.
38,3 y solo son las 11 de la mañana.

Desde luego no llevas a tu hijo a la piscina.

Le das Apiretal, le tumbas en el sofá y estás pendiente de cada suspiro, de cada pequeña tos y de su falta repentina de apetito. Le cuidas. Haces todo lo que está en tu mano para que se cure.

Es más, darías tu vida si fuera necesario.

¿Por qué no actuamos de la misma forma cuando se trata de la Tierra?

Nuestro planeta tiene mucha fiebre y seguimos pensando que solo son subidas anómalas y puntuales que no se volverán a repetir.

El planeta tiene fiebre por los incendios de Australia

De Australia al Mediterráneo

Las condiciones climáticas extremas que se están produciendo en Australia son un aviso de lo que podría ocurrir aquí mismo en unos años.

Si no revertimos la situación las sequías en los países mediterráneos también serán cada vez más duras. Este fenómeno, unido al abandono de las poblaciones rurales montañosas, propiciarán la generación de incendios y su descontrolada propagación en nuestro entorno. (Lo comentábamos recientemente en nuestro artículo “Cartas desde las alturas en el Día Internacional de las Montañas”).

No te empeñes en cerrar los ojos. Esto es a lo que nos llevará el cambio climático si no tomamos medidas.

Cómo puedes ayudar

En este artículo que te enlazamos aquí encontrarás las principales organizaciones oficiales que se están encargando de recaudar fondos para ayudar en los incendios de Australia. Puedes hacer tu aportación en tres áreas fundamentales:
• Auxilio de las víctimas.
• Recuperación de las regiones más afectadas.
• Ayuda a la población animal en su rescate y tratamiento.

La mayoría de ellas permiten la donación a través de internet. Sin embargo, no te conformes con esto. Debes hacer algo más.

<< ¿Qué más puedo hacer? >>

Comparte información veraz sobre los incendios o artículos como este. Debemos concienciar del problema más allá del desastre natural. Debemos comprender que este solo es el principio, el síntoma de un planeta enfermo.

En Green Forest lo sabemos. Por eso te regalamos un árbol con cada prenda y organizamos reforestaciones para revertir la crisis climática.

El pasado noviembre repoblamos parte del Parque Nacional de Guadarrama, hemos sido los protagonistas de «El anuncio más verde de la historia» y ya estamos con los preparativos de la próxima plantación en febrero.

¿Quieres colaborar con nosotros en la próxima reforestación?

Solo tienes que apuntarte. Tu suscripción añadirá un árbol más a nuestra iniciativa.
¡Apúntate!

¿Ves cómo sí puedes hacer mucho más por el planeta?
Gracias por abrir los ojos y luchar por el cambio que necesitamos.

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