Celebra el Día Internacional de los Bosques con un baño forestal en casa. ¿Te gustaría?

Día Internacional de los Bosques Green Forest Wear

Encerrada en casa en pleno Día Internacional de los Bosques y no se me ocurre otra cosa que recordar aquella excursión con el cole.

Debía tener 8 o 9 años, no más. Sin embargo, parece que estuviera dándole ahora mismo un mordisco a aquel bocata que nos comimos rodeados de árboles y con olor a pino. Sabes a qué me refiero, ¿verdad?

¿Por qué la comida en el campo siempre sabe mejor?

Eso dicen y para mí que tienen mucha razón. Y hablando de sabiduría popular también es muy cierto este otro dicho: Solo nos acordamos de Santa Bárbara cuando truena.

Y cómo está tronando…

Solo tienes que cambiar Santa Bárbara por bosques y truenos por COVID-19

<<¡No quiero hablar más de Coronavirus!>>

Te entiendo, no sabes como. Tranquilo, no pienso hacerlo. Me voy a convertir por un rato en tu guía forestal y vamos a dar un paseo por el bosque.

¿Te vienes?

Día Internacional de los Bosques 2020

Antes de echar a andar deja que te cuente una anécdota curiosa.

¿Sabes que el primer Día Internacional de los Bosques no se celebró hasta 2013? ¿Cómo puede ser que algo tan vital como los árboles no haya tenido su día universal hasta hace tan poco?

No hablo por hablar.

Los bosques albergan el 80 % de la vida terrestre, la mayor biodiversidad de nuestro ecosistema y el arma más potente contra el cambio climático.

Lo curioso es que antes de que se proclamara el 21 de marzo como Día Internacional de los Bosques, ya se celebraba en otro lugar muy cercano a nosotros. Eso sí, con otro nombre y en otra fecha.

En 1805, Don Ramón Vacas Rojo, párroco de Villanueva de la Sierra (Cáceres, España) promovió la iniciativa con el apoyo entusiasta de todo el pueblo. La Fiesta del Árbol se celebraba en esta pequeña localidad extremeña cada 22 de mayo.

Después cayó en el olvido, pero en los 80 las maestras del pueblo impulsaron de nuevo este día. Desde 2016 la Fiesta del Árbol es Bien de Interés Cultural Inmaterial en esta población.

En 2012 al fin nos pusimos todos de acuerdo. O mejor dicho, se ponen de acuerdo en la Asamblea General de las Naciones Unidas. Millones de árboles representados en un gran día oficial del bosque el 21 de marzo.

Al menos una fecha para rendirles homenaje y recordar su enorme importancia.


Un día para celebrarlo y 364 más para practicar una terapia sanadora que los tiene como protagonistas. Un baño forestal que gana adeptos cada día.

¿Conoces el Shinrin Yoku?

El Shinrin Yoku no es una moda reciente sino una técnica oriental conducida por guías o terapeutas forestales.

¿Quieres saber más?

El año que la Tierra, ella solita, obligó al mundo a detenerse

Quizá no sea el momento más adecuado para hablarte de una terapia con árboles cuando ni siquiera puedes salir a la puerta de casa. Aunque… a lo mejor sí lo es.

No sé tú, pero los bosques hacía tiempo que se lo merecían. Y qué narices estamos celebrando su día.

Porque mientras tú y yo pasamos el rato lamentándonos por la situación, culpando a China, al pangolín, al murciélago, a los americanos o a todos los gobiernos en bloque, los bosques se han tomado su descanso.

Y mientras nosotros estamos encerrados, las aguas vuelven a cristalizarse, el aire se despeja, los árboles dejan de ser talados y los animales podrán habitar en paz por un tiempo.

No sé si será el mejor momento para decirlo, pero la naturaleza es tan mágica que ella misma está limpiándose del mal que le hicimos.

Estamos viviendo algo histórico: el año que la Tierra solita obligó al mundo a detenerse.

El año que la tierra obligó al mundo a detenerse

No he conseguido conocer la fuente original de este texto. Me llegó ayer en una de tantas cadenas de Whatsapp que saturan nuestro móvil estos días. Por una vez merecía la pena detenerse a leerlo, ¿no crees?

¿Puede ser que esta crisis mundial tenga algo de buena?

Desde luego, si es capaz de cambiar a largo plazo nuestro comportamiento y hábitos de consumo, el planeta nos lo agradecerá eternamente. Aunque nosotros, en nuestro egocentrismo infinito, lo sigamos negando.

Pero he prometido no hablar del maldito virus. Y además, aún no hemos comenzado la caminata sanadora que te había asegurado.

Ahora sí, comienza el paseo y yo voy a ser tu guía.

El Shinrin Yoku o la terapia de los baños forestales

Siéntate, cierra los ojos, e imagina que comienzas a caminar por el bosque. Pero no te limites a pasear, tienes que absorber la naturaleza con los 5 sentidos.

Esto es lo que en Japón llaman Shinrin Yoku y en Corea Sanlimyok. Literalmente significa “absorber la atmósfera del bosque», pero podemos traducirlo por “Baños de bosque”. Una práctica popular en todo Extremo Oriente cada vez más extendida en Occidente.

Todo comenzó en 1982 en Japón. La agencia forestal de este país lanzó la iniciativa con dos objetivos en mente:

  1. Poner en valor los bosques que cubren un 67 % de su superficie.
  2. Disminuir el estrés de una población cada vez más aislada, competitiva y urbana.

Ningún país mejor que Japón para recuperar la comunicación con la naturaleza. Algo intrínseco a su cultura y tradición sintoísta y budista.

Hoy diversos estudios científicos avalan sus beneficios. Se ha demostrado que la exposición a la naturaleza fortalece el sistema inmunológico y reduce la presión arterial, el estrés y la incidencia de infartos.

Suficiente para empezar a tenerla en cuenta, ¿no te parece?

Entre 2,5 y 5 millones de japoneses toman estas terapias de bosque cada año en alguno de los centros oficiales repartidos por Japón. Dos horas de paseo calmado por el bosque, con ejercicios respiratorios y otras actividades sensoriales dirigidas por monitores titulados.

Un rato para ser conscientes de lo que nos rodea:

  • respirar profundo,
  • notar el roce del viento,
  • sentir la texturas de las hojas o cortezas y
  • escuchar el sonido del aire entre los árboles o el alboroto de los pájaros.

¿Te gustaría?

Un baño de bosques en el Día Internacional de los Bosques

A mí, ahora, más que nunca. Pero en el resto del mundo no ha hecho falta una cuarentena para descubrirlo. El entusiasmo por los baños forestales traspasa fronteras desde hace ya tiempo. En Estados Unidos causa furor y ya puedes certificarte como “guía oficial de terapia de bosque”.

Ahora que te he puesto los dientes largos, ¿qué hacemos?

Nosotros te llevamos el bosque a casa, pídenoslo

Sí, ya sé que duele.

Mirar por la ventana, ver el sol, tener un parque cerca, e incluso un pinar a pocos cientos, y no poder salir. A veces no me creo esta situación. Pero si queremos tomar pronto un baño de vida como estos lo mejor será aguantar un poco más en casa.

Venga, #yomequedoencasa, ¿y tú?

Mientras tanto te propongo un plan alternativo.  Porque si Mahoma no puede ir a la montaña, la montaña irá a Mahoma.

Nosotros te llevamos el bosque a casa.

En Green Forest celebramos el Día Internacional de los Bosques cada jornada desde que nació nuestro proyecto. Nuestra esencia proviene de la naturaleza. Ella es nuestra energía, nos conecta con la vida.

Queremos que haga lo mismo contigo.

Por eso con cada compra te regalamos un árbol. Lo recibirás con tu pedido. Plántalo y atiéndelo. Él, a cambio, cuidará de ti y del planeta.

Porque ¿sabes la importancia que tiene plantar un árbol?

Sé responsable con tu consumo.
Viste como piensas, viste Green Forest Wear.

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